Un escritor
que se arrodilla
y que muchas veces
posa su frente en el piso
es alguien que cuando se levanta
puede escribir cosas lindas
contrarias a lo que muchos esperan
en un mundo terrenal
y se goza en lo que escribe
porque sabe que solo es un ave de paso
con un tiempo determinado
y que debe agradar a Dios todo lo que se pueda
pero luego viene la vida más bella
en la presencia de Dios
al lado de multitud de personas
gozando por siempre de una preciosa eternidad,
y aunque en esta vida no haya premios;
no importa
lo más bello viene después.
Manuel Núñez del Prado Dávila
Escritor peruano