
El silencio de muchos
es un silencio forzado
cierra las puertas que no debe
y abre las que no debe abrir
y nunca fue un silencio de sabios para contigo
siempre fue un silencio forzado
y ahí adormitaba
la envidia
la mezquindad
y la falta de amor
pero tú eres grande
parte en paz de este mundo
todo debe ser perdonado
y llévate lo hermoso que hiciste
es lo que cuenta al final de tus días
y es la presentación brillante en el otro lado de lo que Dios obró en tu vida
NUNCA FUERCES SILENCIO CON GENTE QUE NECESITA TU SIEMBRA.
Manuel Núñez del Prado Dávila
Escritor peruano
