Mientras muchos se jactan
de su intelectualidad
sin Dios
otros hacen todo lo contario
y en muchos casos
hay escritos que lo dicen todo
y las diferencias en puntos específicos
son abismales
y mientras estos intelectuales
se creen demasiado grandes sin Dios
y así se van yendo de este mundo
los intelectuales creyentes
saben lo que tienen que dejar
y después de esta vida física les espera un mundo demasiado hermoso.
Manuel Núñez del Prado Dávila
Escritor peruano
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