Ingresé a facebook y el silencio era grande


























Me quedo con tu voz
me quedo con tu aliento
y tú ya no estabas

Ingresé a facebook
y el silencio era grande

 Y los amigos
que uno creía tener
no eran amigos

Hoy esa palabra
la guardo
para alguien especial
porque la vida me enseñó
que a cualquiera
no se le llama amigo

Tiene que haber algo
aunque sea mínimo
para que se le pueda considerar
un amigo

Y los "amigos"
en facebook
no existen

Y los pocos
que verdaderamente hay
no aparecen

Y está probado
que el orgullo
la mezquindad
pesa tanto
que es por eso en parte
que no aparecen

Y en muchos casos
existen conveniencias
pero no amistad

Y como alguien me dijo
Vale también dejar
poemas vivos
para el recuerdo

De esos que dijeron algo
y trataron de ayudar
a un cambio

Me hubiera gustado decir
los amigos en facebook
son maravillosos

Pero hay un silencio total
nunca un me gusta ni siquiera
a una foto hermosa
de familia

Nunca un me gusta
a un mensaje precioso
de cambio de vida

Nunca un me gusta
ni siquiera a cuando uno los apoya
con tantos me gusta
a lo que ellos vienen publicando

Y decidí
escribir este poema
para dejar algo muy claro

Tal vez pocos me gusta
a este poema
pero valen los poemas
que también son claros
y precisos
tratando de dejar un mensaje

Y hay muchos en facebook
que ignoran intencionalmente
y es bueno decir algo
porque siempre alguien
valorará en lo más íntimo de su ser
los poemas que son claros

Y si nadie da un mensaje sobre esto
se pensará que todo está bien
y eso NO ES CIERTO.


Manuel Núñez del Prado Dávila

Escritor peruano


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