Ese deseo inmenso de predicar su palabra


























Hay tardes
que son más hermosas
pero a tu lado

Hay noches
que son más intensas
cuando me miras

Y hay mañanas
que siempre serán más bellas
cuando me dices
que Dios es nuestro amparo y fortaleza
y que nuestras vidas
serán más hermosas
cuando hay pasión
por lo espiritual
y ese deseo inmenso
de predicar su palabra.


Manuel Núñez del Prado Dávila

Escritor peruano


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