Luis Rodas - Cómo se llega a la tibieza 3/5



Subido por el 02/09/2010
 
"Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo" (Apocalipsis 3:17)

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Un mensaje de reflexión...

Un abrazo.

Manuel Núñez del Prado Dávila

“¡Ay de mí si no anunciare el evangelio!” (I Corintios 9:16). 

¡Ay de mi! – porque siendo predicador tengo la Biblia en mi mano, que proclama el único remedio, la única cura para los pecadores perdidos. ¡Ay de mí si detengo estas preciosas verdades del Evangelio y solamente enseño la Biblia verso-por-verso, con poca aplicación que conmueva el alma, y pocos, si acaso alguno de los dardos de la ley que le pruebe al corazón del pecador su necesidad del Salvador! 

¡Oh! Esta mañana te llamo, te suplico, te predico el modo dado por Dios para que seas salvo de la miseria del pecado y de la ira de Dios. Y ay de mí si me detengo y no declamo estas verdades con cada palmo y músculo, y te predico las buenas nuevas del Evangelio – Cristo ha muerto para pagar por tus pecados. Cristo ha resucitado de los muertos para romper la soga que Satanás tiene en tu corazón. 

Y si es un ay para mí no predicar el Evangelio – ¡piensa en que ay será para ti si no pones atención al Evangelio que he predicado! Y sí hay un ay determinado para el predicador que no proclame, y aun declame, con gran fuerza el Evangelio que en sí solo puede salvar pecadores. ¡Piensa en el aún más grande ay que caerá sobre ti si no obedeces el Evangelio! Porque Jesús dijo, 

“Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis” (Juan 8:24). 

Oh, Dios, que algunos de los que han oído este claro sermón del Evangelio se vuelvan de su pecado y vengan a Jesús, antes de que sea eternamente y para siempre demasiado tarde, porque Jesús dijo, 

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:16). 
  



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